Las rutas del distrito vuelven a llenarse de magia. Muñecos que cobran vida, historias que despiertan la imaginación y escenarios que se montan allí donde hay niñas y niños esperando una función. Así continúa desarrollándose la sexta edición del Festival Internacional de Títeres “T.E.M.P.A.”, una propuesta que transforma jardines, escuelas y espacios comunitarios en puntos de encuentro para la cultura.
En el marco del camino hacia el Bicentenario de la Gesta del 7 de Marzo, el festival reafirma uno de sus principales objetivos: democratizar el acceso al arte y llevar espectáculos de calidad a cada localidad del partido de Patagones, fortaleciendo el derecho a la cultura y generando experiencias compartidas que trascienden las distancias.
La programación de los últimos días tuvo como protagonistas a las compañías “Muyuyay”, de Argentina, y “Paralamano”, de Bolivia, que actuaron en distintas localidades del distrito con funciones especialmente pensadas para las infancias.
El lunes 1 de junio, la magia llegó a Villalonga de la mano de “Paralamano”, que compartió sus historias con estudiantes del Jardín Nº 903, el Jardín Maternal y el Jardín Nº 909. Ese mismo día, en Carmen de Patagones, el grupo argentino “Muyuyay” desplegó su propuesta artística en el Jardín Nº 904, junto a niñas y niños del Jardín Nº 907.
La gira continuó hoy martes 2 con nuevas paradas. En Pradere, “Paralamano” ofreció funciones para las comunidades educativas de los Jardines Nº 906 y 908 y de la Escuela Primaria Nº 4. En simultáneo, Stroeder recibió a “Muyuyay”, que llevó su espectáculo al Jardín Nº 902.
Este miércoles 3 de junio, será el turno de Los Pocitos, Casas y Bahía San Blas. Durante la mañana, “Muyuyay” se presentará ante estudiantes del Jardín Nº 906 y del JIRIMM Nº 1. Por la tarde, “Paralamano” llegará a Bahía San Blas para compartir una función en el SUM de la escuela local, destinada a las y los alumnos del Jardín Nº 908 y de la escuela primaria.
Más que una sucesión de funciones, el T.E.M.P.A. propone un viaje colectivo donde el arte se convierte en una herramienta de encuentro. Cada presentación abre una puerta a la imaginación, fomenta la creatividad y genera momentos que quedan grabados en la memoria de las infancias y de las comunidades que reciben al festival.

Con cada kilómetro recorrido, los títeres no sólo cuentan historias: también acercan culturas, fortalecen la identidad regional y confirman que el arte tiene la capacidad de unir territorios, emocionar y construir comunidad.
