Oscar y Gastón Catrilef: KatriSonido una historia de sonido, pasión y metal.

Desde hace más de una década, padre e hijo recorren escenarios de la comarca y la región llevando su trabajo a recitales, jineteadas y eventos populares. En el camino compartieron experiencias con grandes referentes del metal argentino, entre ellos Ricardo Iorio y Horcas. Este sábado 22 de agosto serán los responsables del sonido en la presentación de Tren Loco en Viedma.

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Hay pasiones que se transmiten de generación en generación. En el caso de Oscar y Gastón Catrilef, esa pasión encontró su lugar detrás de una consola, entre cables, parlantes y escenarios. Desde hace más de diez años, padre e hijo trabajan juntos en el mundo del sonido y recorren distintas localidades de la comarca y la región.

La historia tiene a Gastón como protagonista detrás de la consola. Técnico en sonido profesional, es quien actualmente lleva adelante la parte técnica, mientras que Oscar lo acompaña y se ocupa de aportar los materiales y todo lo necesario para que cada presentación salga adelante.

“Es mi hijo, es quien maneja ahora todo. Él es el técnico en sonido. Para mí, Gastón es el cerebro de todo”, contó Oscar en diálogo con este medio, con evidente orgullo por el camino que su hijo construyó.

Gastón se recibió hace alrededor de seis años y, desde entonces, fue consolidando una trayectoria que le permitió trabajar con diferentes artistas y bandas. Uno de sus primeros grandes desafíos llegó en Bahía Blanca, cuando tuvo la oportunidad de encargarse del sonido de una presentación de Ricardo Iorio, una figura fundamental de la historia del metal argentino.

“Si vos me preguntas, realizó su primer gran trabajo en Bahía Blanca, en la Aldea Romana, haciendo sonido a nada más y nada menos que Ricardo Iorio, el padre del metal argentino”, recordó Oscar con emoción.

Ahora, una nueva oportunidad los vuelve a colocar frente a un escenario de metal. Este sábado 22 de agosto serán los encargados del sonido en la presentación de Tren Loco en Viedma. La particularidad es que también conocen al sonidista que acompaña a la banda, con quien ya han compartido trabajos anteriormente.

“Estamos el próximo 22 con Tren Loco, que justamente viene con un sonidista que es el Heavy, que ya lo conocemos y hemos trabajado juntos también”, señaló Oscar.

Entre el metal y el campo

El trabajo de los Catrilef no se limita al rock. Durante estos años también recorrieron escenarios y eventos vinculados al ámbito rural y las tradiciones populares.

“Nosotros andamos en todos lados. Hasta Bahía Blanca, Coronel Dorrego y otras localidades de la provincia de Buenos Aires, pero ahí andamos con otro género de sonido”, explicó Oscar.

Jineteadas, festivales y eventos folclóricos forman parte de una agenda que convive con su vínculo con el metal. Dos mundos que, aunque diferentes, comparten para ellos una misma dedicación.

“Trabajamos con la gente de campo, tanto como jineteada y eventos tradicionales folclóricos. Ojalá pudiéramos trabajar en todo lo que es metal, pero donde podemos estar estamos en el metal. Son dos pasiones: el metal y el campo”, resumió.

Una pasión que se construye en familia
Más allá de los escenarios y los nombres importantes con los que tuvieron la posibilidad de trabajar, para Oscar el mayor motivo de orgullo es compartir esta actividad con su hijo.

Son más de diez años de recorrido, aprendizaje y trabajo conjunto. Una historia que comenzó acompañando a Gastón y que hoy encuentra al joven técnico al frente de la consola, mientras su padre continúa a su lado.

“Contento y feliz, porque ya te digo, hacemos todo”, expresó Oscar al hablar de la actividad que eligieron como forma de vida y que les permitió construir una trayectoria en la región.

El reconocimiento de quienes los convocan y el acompañamiento del público también ocupan un lugar central para ellos. Oscar sabe que detrás de cada presentación hay mucho más que equipamiento y conocimientos técnicos: hay confianza.

“No resta más que agradecer a todos los que siempre nos hacen el aguante. Nosotros hacemos esta actividad con gran amor y pasión y la gente nos apoya mucho, que eso es importante”, destacó.

Y dejó una reflexión que sintetiza buena parte de su historia: “Vos podés ser bueno, pero si no tenés el apoyo de la gente, tampoco sos bueno”.

Este sábado, Oscar y Gastón volverán a encontrarse con una de sus grandes pasiones. Esta vez, detrás de la consola y frente a una nueva noche de heavy metal en Viedma.

Para ellos será otra fecha en el calendario, pero también una nueva oportunidad de seguir construyendo juntos una historia que comenzó hace más de diez años y que todavía tiene muchos escenarios por delante.