Soy nativo de Viedma. Nací, crecí y formé mi vida en esta ciudad. Vengo de una familia vinculada al sector privado, y aprendí desde chico el valor del trabajo, del esfuerzo y de ganarse las cosas haciendo.
Por eso creo profundamente en algo muy sencillo: las palabras valen, pero los hechos valen mucho más. Hoy tuve la oportunidad de recibir a integrantes de PANVI, que todos los días trabajan para rescatar y cuidar perros que fueron abandonados o maltratados.
Conocimos su realidad, sus necesidades y el enorme esfuerzo que hacen para sostener esta tarea. Desde Alas de Familia, nuestro emprendimiento nacido en Viedma, decidimos colaborar con alimento para los perritos que PANVI tiene bajo su cuidado.
Y para mí esto tiene un significado especial. Porque no quiero esperar a ocupar un cargo público para empezar a hacer cosas por mi ciudad. Ya estoy haciendo.
Estoy construyendo un emprendimiento productivo en Viedma. Estoy apostando por nuestra tierra. Estoy buscando generar producción y trabajo. Estoy apostando por la inversión privada.
Estoy incorporando innovación y nuevas herramientas para hacer realidad un proyecto. Y hoy también estamos colaborando con una organización de nuestra ciudad que necesita una mano.
No son promesas de campaña. Son hechos. Creo que esta debería ser también la vara para quienes queremos conducir Viedma.
Cada persona que aspire a ser Intendente debería poder mostrarles a los vecinos no solamente lo que promete hacer, sino también qué hizo durante su vida, qué construyó, qué emprendió, qué inversiones realizó, qué trabajo generó y qué aportó a la comunidad.
Por eso me gusta hablar de una “Ficha de Hechos”. Así como hablamos de transparencia y de Ficha Limpia, también deberíamos poder hablar de una trayectoria limpia y comprobable de trabajo, esfuerzo y resultados.
Yo soy Juan Andrés Balogh. Soy viedmense, hijo de esta ciudad y parte del sector privado. Soy referente de La Libertad Avanza en Viedma porque creo en las ideas de la libertad, en el esfuerzo individual, en la iniciativa privada, en la responsabilidad y en un Estado que esté al servicio del vecino y no al revés.
No quiero una Viedma que solamente sobreviva. Quiero una Viedma que produzca, que atraiga inversiones, que genere trabajo y que vuelva a mirar hacia adelante. Y si algún día me toca tener la responsabilidad de ser intendente, quiero llegar con la misma convicción con la que estoy trabajando hoy: primero hacer, después contar. Primero demostrar, después prometer.
Porque Viedma no necesita más discursos. Viedma necesita hechos.

