Luego de obtener los primeros resultados de pericias requeridas en la investigación, el Ministerio Público Fiscal precisó hoy los hechos que le atribuye haber cometido a un hombre en el marco de una relación que mantenía con una adolescente, marcada por la asimetría y la violencia. El imputado se encuentra en prisión preventiva desde el momento en que agredió a la joven y a un amigo de ella. Tal medida cautelar fue prorrogada hoy por el término de un mes.
En ese contexto mantuvo la calificación legal de coacción agravada por el uso de arma y privación ilegítima de la libertad agravada en grado de tentativa.
En la audiencia, realizada por Zoom, de la que el imputado participó desde el Complejo Penal, la fiscal Paula de Luque recordó que la formulación de cargos inicial se había concretado el 20 de mayo y explicó que los resultados de las pericias realizadas desde entonces permitieron describir con mayor precisión la conducta investigada.
Recordó que los hechos ocurrieron durante la madrugada del 19 de mayo, cuando el imputado interceptó con un vehículo a una joven con quien mantenía un vínculo y a la persona que la acompañaba en ese momento, mientras ambos caminaban por la calle Tucumán. Allí le exigió a la mujer que subiera al automóvil y ordenó al acompañante que se retirara del lugar. Ante la negativa, descendió del vehículo, exhibió un arma de aire comprimido y la apuntó hacia el cuerpo de esa persona. Luego intentó obligar a la joven a ingresar al rodado.
En esta instancia, la Fiscalía aclaró que el arma utilizada no es de fuego, aunque sostuvo que ello no modifica la calificación legal atribuida a los hechos investigados.
Al fundamentar el pedido de prórroga de la prisión preventiva, de Luque volvió a describir la conducta desplegada por el acusado y señaló la existencia de una relación caracterizada por la manipulación, el control y una marcada asimetría respecto de una víctima mujer que atravesó parte de su adolescencia bajo esa influencia y con una amplia diferencia de edad entre ambos.
Sostuvo además que, con el avance de la investigación, existe una alta probabilidad de arribar a un debate oral y público con una eventual declaración de responsabilidad, por lo que resulta necesario preservar la integridad de los testimonios de ambas víctimas.
Destacó que el temor manifestado por las víctimas se encuentra fundado y recordó que, durante un allanamiento realizado en el marco de la investigación, el imputado fue encontrado en posesión de una importante cantidad de sustancias, circunstancia que dio origen a una causa en el fuero federal.
Añadió la intervención de la Oficina de Atención a la Víctima (OFAVI), organismo que dio cuenta de las múltiples situaciones de vulnerabilidad identificadas y del contexto de violencia de género atravesado por la joven mujer, incluyendo dinámicas de control, desprecio y naturalización de la violencia.
El abogado defensor no se opuso a la reformulación de los cargos, aunque solicitó alternativas que permitieran morigerar la prisión preventiva, proponiendo su sustitución por una detención domiciliaria. No obstante, el juez interviniente tuvo por admitida la nueva redacción de los hechos y resolvió mantener la medida cautelar privativa de la libertad por el término de un mes.
