La banda nacida en el barrio Santa Clara se presenta este sábado 22 de agosto en el restorán y confitería Fusión y Sabor ubicado en Álvaro Barros 719. Con letras atravesadas por historias cotidianas, un sonido propio y una fuerte identidad barrial, La PeterCoper prepara un nuevo encuentro con su público.
La PeterCoper es rock de barrio, rock de Santa Clara, rock de esquina. Nació en Viedma a mediados de 2019 y desde entonces fue construyendo una identidad musical ligada a las historias cotidianas, a los personajes comunes y a esa poesía urbana que aparece en las pequeñas cosas de todos los días.
La banda está integrada por Pedro Meyer en voz, Germán Copertino en guitarra, Ángel “Indio” Muñoz en bajo y Martín Fogelman en batería. Sus integrantes vienen de transitar diferentes proyectos de la escena local, entre ellos La Nocturna y Oruga.
La historia comenzó cuando Meyer y Copertino, luego de finalizar sus respectivos proyectos musicales, comenzaron a encontrarse y conversar sobre la posibilidad de formar una nueva banda.
Después de varias charlas, idas y vueltas, aquel proyecto comenzó a tomar forma.
El nombre surgió de la unión de los nombres de sus dos fundadores: Pedro, convertido en “Peter”, y Copertino, en “Coper”. Así nació La PeterCoper.
Con el paso del tiempo fueron apareciendo sus primeras canciones grabadas en estudio: Mala Junta, Risas Nocturnas, Carmen, A vos te hago palabras, Sueños Malbec, Fotos en blanco y negro y Relojes dispares, disponibles en YouTube.
En la intimidad de su sala de ensayo, los músicos repasaron con este medio la historia de la banda, su presente, el proceso creativo y los proyectos que tienen por delante.
Siete canciones nuevas en camino
La banda tiene material nuevo que espera su momento para salir a la luz. Pedro Meyer contó que hay una grabación pendiente de mezcla que reúne siete canciones nuevas, que se sumarán a las que ya están disponibles en las redes.
“Hay una grabación ahí pendiente que hay que mezclarla, se está mezclando de a poco. Son siete temas más, aparte de los que están ya colgados en las redes”, explicó el cantante.
La idea no es quedarse solamente con la publicación de canciones. Los integrantes también imaginan nuevas maneras de acercar su música al público.
Un ensayo abierto y una banda sin escenario
Una de las posibilidades que vienen pensando es realizar una live session, aprovechando además los conocimientos técnicos de Martín Fogelman.
Germán Copertino explicó que la posibilidad fue conversada varias veces y que incluso surgió la idea de transmitir un ensayo en vivo por streaming.
Pero hay otra propuesta que los entusiasma especialmente: abrir las puertas de la sala de ensayo para que algunas personas puedan conocer desde adentro cómo trabaja la banda.
La intención es realizar eventualmente un ensayo abierto, con un grupo reducido de espectadores, para que puedan escuchar a La PeterCoper, observar el proceso creativo y compartir un momento que habitualmente queda reservado para los propios músicos.
Para Meyer, se trata de una forma de generar un acercamiento diferente con el público y, al mismo tiempo, fortalecer la difusión de la banda.
“El que viene por primera vez va a encontrar todo nuevo”
Este sábado 22 de agosto La PeterCoper volverá a subirse a un escenario. Será en Fusión y Sabor, Álvaro Barros 719, donde la banda promete un recorrido por sus canciones y también material nuevo.
Los músicos reconocen que todavía no han tenido una enorme cantidad de presentaciones en vivo. De hecho, estiman que el show será aproximadamente el décimo de su trayectoria.
Por eso, para quienes nunca los escucharon en vivo, la propuesta tendrá un componente de descubrimiento.
“Sí, van a haber temas nuevos. En realidad nosotros somos una banda que no hemos tocado mucho, o sea que el que va por primera vez va a ser todo nuevo”, señalaron.
Una banda que encontró su sonido
La PeterCoper también fue cambiando con el tiempo. Uno de los puntos de inflexión fue la llegada de Martín Fogelman a la batería.
Meyer explicó que en los primeros tiempos la banda tenía otra formación y que el proceso creativo era más abierto, con ideas que podían tomar diferentes caminos. Con la llegada de Martín, en cambio, comenzaron a encontrar una dirección musical más definida.
Esa evolución también se refleja en la manera en que los cuatro integrantes entienden el concepto de banda.
Ángel “Indio” Muñoz destacó justamente esa conexión que aparece durante los ensayos: uno propone un acorde, otro suma una idea y, casi de inmediato, los cuatro comienzan a encontrar un mismo camino.
“Estamos los cuatro conectados”, resumió el bajista.Para los músicos, esa dinámica es parte fundamental de lo que hoy define a La PeterCoper. No se consideran simplemente un grupo de personas que toca juntas: sienten que están consolidándose como una verdadera banda, con un sonido y una identidad propios.
Historias de personas comunes y corrientes
Una de las características más reconocibles de La PeterCoper está en sus letras.
Meyer explicó que el proceso de composición recae principalmente en él, aunque las canciones luego pasan por el filtro y el aporte de todos los integrantes.
Su escritura está atravesada por una mirada hacia el barrio y hacia las personas que enfrentan las situaciones cotidianas. No hay necesariamente grandes héroes ni personajes perfectos. Al contrario, aparecen personas comunes, con sus problemas, sus contradicciones y sus pequeñas victorias.
“Hay una lírica que tiene que ver con estas cuestiones barriales”, explicó Meyer.
En sus canciones aparecen personajes que podrían encontrarse en cualquier esquina: personas que pelean todos los días, que atraviesan situaciones, que a veces salen golpeadas y que no necesariamente consiguen un final feliz.
Es, en cierta forma, la mirada hacia el antihéroe. Ese personaje que atraviesa la vida como puede, que se lleva algunos golpes y que continúa caminando.
El ensayo como refugio
La sala de ensayo también tiene para los integrantes un significado que excede lo estrictamente musical.
Llegar cansado, con algún problema personal o con “mambos” de la vida cotidiana puede transformarse, durante algunas horas, en música.
Para los integrantes, ensayar funciona muchas veces como una forma de descargar y despejarse. Pero también reconocen que es imposible separar completamente a las personas de lo que sucede dentro de la banda.
Cada integrante llega al ensayo con su propia historia y su propio estado de ánimo. Y todo eso, de alguna manera, termina apareciendo en la música.
“Somos personas, el inconsciente se manifiesta”, reflexionaron.
Por eso también puede ocurrir que después de un ensayo los cuatro coincidan en que algo sucedió, que hubo una energía particular o que una determinada jornada tuvo un resultado diferente.
Rock local, identidad y autogestión
La PeterCoper se reconoce como una banda del circuito independiente y reivindica el trabajo que implica construir un proyecto musical propio desde Viedma.
Los músicos saben que el camino es progresivo y que profesionalizar una banda requiere tiempo, esfuerzo y compromiso. Pero también consideran que esa tarea forma parte de su identidad.
“Somos una banda que produce, que trata de profesionalizarse permanentemente, que hace cuestiones a conciencia”, remarcaron.
En ese recorrido también aparece una preocupación que excede a la propia banda: la necesidad de que las propuestas musicales locales que trabajan con material propio encuentren cada vez más espacios y público.
Por eso la invitación para este sábado no está dirigida solamente a quienes ya conocen a La PeterCoper.
También apunta a quienes quieran descubrir una banda local y, de paso, acompañar a la escena independiente de Viedma.
Una invitación al barrio y a toda la ciudad
La PeterCoper llega a este nuevo show con canciones conocidas, material nuevo y la misma idea que atraviesa su recorrido desde 2019: hacer música desde el lugar que conocen, desde sus experiencias y desde el barrio.
La cita será este sábado 22 de agosto en Fusión y Sabor, Álvaro Barros 719.
Las entradas anticipadas tienen un valor de $7.000, mientras que en puerta costarán $10.000. Se pueden adquirir a través de las redes sociales de la banda y mediante Mercado Pago, con el alias LAPETERCOPER.MP.
La invitación de los músicos es sencilla: acompañar a una banda local que viene construyendo su camino desde abajo y, al mismo tiempo, apoyar a toda una escena que busca crecer a partir de canciones propias.
Porque, como dicen desde La PeterCoper, no se trata solamente de ellos. Se trata también de que cada vez más personas se acerquen a las bandas que producen, crean y sostienen el rock independiente desde Viedma.

