Por Javier Merlo
Los adultos mayores nucleados en La Coordinadora de Jubilados y Jubiladas de Río Negro (CORJUB), informó que “rechaza de manera categórica el intento del gobierno provincial de liquidar la obra social de los estatales provinciales”.
Los jubilados denuncian que la “libertad de elección esconde el inocultable propósito de vaciar el IPROSS, debilitarlo social y económicamente y favorecer el negocio privado de la salud”.

Mediante un comunicado afirmaron que la actual situación los preocupa porque sostienen que “son miles de jubilados rionegrinos están afiliados a la obra social provincial”.
En ese marco, sostienen que “con ese proyecto el gobernador Weretilneck acompaña las políticas privatizadoras y de achique del estado que Milei protagoniza a nivel nacional”.
Asimismo, afirmaron que “de prosperar la reforma que ya está en la Legislatura, Río Negro será la única provincia cuya obra social busque desprenderse de sus afiliados” y que, “en la práctica la provincia renuncia a su obligación constitucional de brindarle una obra social solidaria y de calidad a sus afiliados”.
Para los integrantes de la coordinadora, “cualquier proyección indica que el IPROSS perderá financiamiento porque los únicos afiliados con posibilidades reales de pagar otra obra social o prepaga, mucho más cara, serán los que cobran los salarios más altos”.
Entonces “quedarán en el IPROSS los estatales de sueldos más bajos que no podrán recurrir a la proclamada libre elección”, y así “el IPROSS habrá perdido su condición de obra social solidaria donde los que más aportan sostienen la igualdad de prestaciones para todos”.
Según explicaron, la actual crisis del IPROSS se debe a los “muchos años de aportes recortados por las sumas en negro, de desmanejos, de negocios espúreos y falta de transparencia hacían previsible”.
Ese combo, “se traduce en prestaciones cada vez más precarias, deudas millonarias con prestadores médicos, laboratorios, farmacias y desfinanciamiento estructural”, afirmó la coordinadora.
Para los jubilados, “esta situación ha generado malestar generalizado de los afiliados indignados por las carencias, demoras, el plus, los descuentos cada vez más bajos en los medicamentos y un sinfín de reclamos que no son respondidos adecuadamente”.
Además, “resulta sospechoso que en este marco de bronca por la precariedad de las prestaciones Weretilneck ofrezca alegremente la libertad de elección”, apuntaron. Asimismo, sostienen que “las autoridades y los afiliados saben que la causa central del problema radica en el exiguo presupuesto de la obra social”.
“Durante años el ejecutivo giró aportes sobre la parte blanqueada de los salarios en una provincia donde las sumas en negro son claramente superiores”.
“Sobre ese ínfimo porcentaje formalizado el gobierno derivaba al IPROSS el 7% patronal y el 4% del trabajador. Y así la cosa no podía funcionar”, expresaron.
Para la coordinadora de jubilados de Río Negro, la crisis de la obra social de los estatales tiene solución, “de manera urgente, hay que dar de baja al impresentable proyecto de Weretilneck, luego hay que blanquear la totalidad de los salarios de los estatales, de paso aumentarlos y destinar partidas especiales para resolver la difícil situación presupuestaria”.
“Luego de normalizar las prestaciones, hay que entregar la administración del Instituto a sus auténticos dueños, los trabajadores”, concluye el comunicado. Finalmente, desde la CORJUB llaman a los gremios, organizaciones sociales y la comunidad toda a defender el IPROSS.
