«¿Qué van a hacer con los perros?”: los cazadores de Río Negro en alerta por un proyecto que busca prohibir las jaurías

La Legislatura de Río Negro comenzó a tratar un proyecto de ley que propone prohibir en todo el territorio provincial el uso de perros para actividades de caza. La iniciativa contempla multas, decomisos y la suspensión de licencias para quienes incumplan la normativa.

El proyecto fue presentado por las legisladoras Lorena María Matzen, Magdalena Odarda y Daniela Agostino, junto con el legislador Daniel Belloso. Sus impulsores fundamentaron la propuesta en antecedentes legislativos y en aportes realizados por organizaciones vinculadas con la protección animal.

La iniciativa establece que no solo quedaría prohibida la utilización de perros para cazar, sino también su entrenamiento o facilitación para ese fin. Las sanciones previstas incluyen multas económicas, el secuestro o decomiso de armas y otros elementos utilizados, y la suspensión de la licencia de caza por un período de entre uno y tres años en casos de reincidencia.

De avanzar, la medida alcanzaría a las distintas modalidades de caza en las que intervengan perros, tanto de manera individual como mediante jaurías.

Rechazo de las asociaciones de caza

Desde la Asociación Civil de Caza y Pesca de la Patagonia manifestaron su rechazo al proyecto tal como fue presentado. Su presidente, Matías Cascallares, señaló que la entidad elaboró una nota dirigida a la Legislatura para solicitar que se consulte a los sectores involucrados antes de avanzar con el tratamiento de la norma.

“Nos parece algo absurdo, ya que el dogo es una raza creada especialmente para el jabalí”, sostuvo Cascallares al referirse a la prohibición de la caza con jaurías.

El dirigente afirmó que la asociación está dispuesta a participar de una instancia de diálogo y presentar sus argumentos. En ese sentido, reclamó que sean convocados los clubes de caza, asociaciones civiles, cazadores, productores, sociedades rurales, crianceros y organismos técnicos como el INTA y el Conicet.

Según explicó, la caza del jabalí cumple un rol en el control de una especie invasora y sostuvo que, desde la habilitación de la actividad en Río Negro, se habría registrado una disminución de accidentes de tránsito y de daños en zonas productivas y sembrados.

“No es algo que vamos a terminar en dos o tres años, pero es una especie invasora exótica y hay que combatirla de cualquiera sea su modalidad”, afirmó.

La situación de los perros

Uno de los principales interrogantes planteados por la asociación es qué ocurrirá con los perros utilizados actualmente para la caza en caso de que la ley sea aprobada.

“Está todo bien, vamos a prohibir la cacería con jauría, ¿y los perros? ¿Qué piensan hacer?”, cuestionó Cascallares, quien advirtió que miles de familias dependen de esta actividad.

El representante estimó que alrededor de 5.000 familias de la provincia practican la caza con jaurías, aunque aclaró que se trata de una cifra aproximada y posiblemente inferior a la real. Por ese motivo, consideró necesario que el proyecto contemple el destino y la situación de los animales, además del impacto social y productivo que podría generar la prohibición.

La discusión continuará en la Legislatura, donde deberán analizarse tanto los argumentos de las organizaciones proteccionistas como las posiciones de las asociaciones de caza, productores y especialistas en manejo de fauna.