Fijaron una cuota alimentaria tras años de aportes insuficientes del padre

Una mujer de Viedma pidió que se fijara una cuota alimentaria para su hija. Señaló que, desde la separación, el progenitor tuvo una participación limitada en la vida cotidiana de la niña.

En la demanda sostuvo que ella asumió casi por completo los cuidados diarios, la organización familiar y el pago de los gastos vinculados con la crianza. En cambio, el padre realizó aportes económicos esporádicos e insuficientes.

La mujer relató que mantuvo una relación afectiva intermitente con el progenitor durante varios años. De ese vínculo nació una niña. Tras la separación, afirmó que quedó a cargo de las necesidades habituales de su hija y que la presencia del padre fue escasa, tanto en el aspecto afectivo como en el económico.

En la presentación indicó que trabaja en un organismo público provincial y que vive con la niña en una vivienda alquilada. También señaló que su hija asiste a un jardín, cuyo pago mensual integra los gastos regulares del hogar. En ese contexto, sostuvo que sus ingresos no alcanzan para afrontar todas las obligaciones propias de la crianza.

La demanda incluyó un detalle de los gastos que afronta la madre. Entre ellos mencionó vestimenta, útiles escolares, atención psicopedagógica, controles pediátricos, medicamentos, cobertura de salud, escolaridad, traslados y alquiler de una vivienda. También expresó que recibió ayuda económica de familiares maternos para sostener esos costos.

Respecto del padre, la mujer señaló que trabaja en un organismo estatal, percibe ingresos por esa actividad y cuenta con vehículo propio.

Finalmente, la jueza de Familia hizo lugar a la demanda y fijó una cuota alimentaria a cargo del progenitor, calculada sobre el 30 % de los haberes mensuales que percibe.

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