Declararon injustificado el despido de un filetero: no se probó ninguna de las faltas graves que le achacaron

Un trabajador de la industria pesquera fue despedido por supuestos abandonos de puesto en tres ocasiones, por perjuicios económicos ocasionados a la planta y por antecedentes disciplinarios en el legajo. También atribuyó al empleado haber fumado dentro de las instalaciones. Sin embargo, tras analizar múltiples pruebas solo se pudo probar el último incidente y el hombre, que se dedicaba al pelado del camarón y fileteado de pescado, será resarcido.

En la carta documento de desvinculación, la empresa resumió la supuesta injuria en que el trabajador habría abandonado su puesto en mayo y dos veces en noviembre, provocando pérdidas de materia prima y “perjuicios económicos”. Esa última fecha agregó además que el personal jerárquico lo había visto fumar en un área de trabajo donde rige la prohibición por ley.

Luego de recibir la comunicación de despido, el trabajador presentó un telegrama y rechazó íntegramente las imputaciones. Señaló que el supuesto abandono de mayo era extemporáneo —había ocurrido seis meses antes— y explicó que los hechos atribuidos en noviembre correspondían, en realidad, a asambleas gremiales en el comedor de la planta, realizadas junto a un grupo numeroso de trabajadores. Afirmó que la producción no se interrumpió porque gran parte del personal continuó trabajando. Por esas razones consideró injustificada la sanción extrema y presentó demanda solicitando las indemnizaciones correspondientes.

En su presentación judicial, el empleado detalló su antigüedad y su trayectoria laboral en la actividad pesquera. Pidió que se dejara sin efecto el despido con causa.

Por su parte la empresa aportó un acuerdo previo entre la empresa anterior, el sindicato y la nueva firma, donde se establecía que las asambleas debían realizarse fuera del horario laboral para evitar perjuicios sobre la materia prima.

Tras abrir el período probatorio, la Cámara Laboral de Viedma analizó la documentación remitida por el Ministerio de Trabajo, la pericia informática y los testimonios incorporados al expediente. Ese examen permitió al tribunal descartar una a una las causales invocadas por la empresa.

En relación con el supuesto abandono de mayo, el fallo señaló que un antecedente ocurrido seis meses antes no puede justificar una desvinculación directa.

En cuanto a las otras asambleas gremiales, el tribunal remarcó que “la reiteración del supuesto abandono de trabajo no ha podido ser corroborada”. Un testigo declaró haber participado de las mismas asambleas junto a decenas de operarios y afirmó que la planta nunca dejó de funcionar porque gran parte del personal siguió trabajando. Además, el expediente administrativo del Ministerio de Trabajo confirmó la existencia de esas asambleas, realizadas por reclamos laborales.

Los jueces destacaron un elemento central: ningún otro trabajador que participó de las asambleas recibió sanciones equiparables. La Cámara también señaló que no surgió acreditación alguna sobre supuestos perjuicios económicos, pérdidas de producto perecedero o incumplimientos en la entrega de mercadería a clientes.

En cuanto a los antecedentes disciplinarios mencionados en la carta de despido, el tribunal observó que se describieron con “generalidad e imprecisión”, sin detalles que permitieran considerar su relevancia para la medida adoptada.

La Cámara concluyó que solo una pudo ser verificada: la pericia informática confirmó que el trabajador “estuvo fumando dentro de la planta”. Sin embargo, los jueces señalaron que esa falta aislada “resulta claramente insuficiente por desproporcionada e irrazonable para habilitar un despido con causa”. Dispuso entones una millonaria indemnización.

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